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tabicada

Sin fecha | Corte Suprema de Justicia de la Nación
CSJN
Tomo 341 ID: fallos_341_233

Jueces

García

Texto del Fallo

DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 237 Italia. Alejandra Tadei, por su parte, 'refirió que al ser puesta en libertad -y durante el trayecto- viajó "tabicada". En análogos tér- minos se pronunció Héctor Buzzo al manifestar que cuando iba a ser puesto en libertad. se hallaba con los ojos vendados. También Ramón Miralles, en la declaración testimonial prestada en la causa que se le sigue al General Ramón Camps, relató que en una larga charla, a la que asistió con los ojos vendados, se le dijo que las Fuerzas Armadas habían cometido una equivocación,. pero que' de~ bían (él y su familia) considerarse felices, ya que habían participado en un proceso en el que la vida humana carecía de valor. En defi- nitiva, fueron encapuchados y liberados en una estación ferroviaria cercana a Temperley, cree que Burzaco. Emilia Rosa Zatorry, por su parte, al declarar en una causa penal que tramita en jurisdic- ción provincial, expresó que fU;esacada encapuchada de la Comisa- ría de Tigre y trasladada hasta la isla. donde la detuvieron. En la declaración prestada' ante este Tribunal, Silvio' acta vio Viotti dijo que lo trasladaron en un camión del ejército, con soldados cons- criptas o gendarmes, vendado y atado, y así, en esa forma llevado al Comando del Tercer Cuerpo de Ejército de Córdoba. Nelva Ali- cia Méndez de Falcone, también ante este lTribunal, relató que tan- to ella como su esposo fueron transportados en un coche con los ojos vendados hasta un lugar de la ciudad de Buenos Aires. Mario Marchese, testigo que también depuso en la audiencia, manifestó que fue obligado a contar hasta treinta, sacarse las vendas y salir corriendo. Edgardo Antonio Basile, en su -declaración brindada ante estos estrados, narró que, al ser liberado, fue advertido que al ba- jar del auto debía mirar hacia la pared y hacia atrás, que sus cap- tores iban a dar vuelta a la esquina y ante cualquier intento del declarante por mirarlos, le iban a disparar. Otra testigo de autos, Marta Haydée García de Candeloro, refirió que fue llevada en un automóvil y que el individuo que lo conducía le dijo que se recos- tara contra él y bajara la cabeza, como si fue..ran una pareja. Así le fue dando instrucciones relativas a su liberación, advirtiéndole que la dejaría en un lugar con las manos atadas atrás, pero que las ligaduras estarían flojas de manera tal que pudiese soltarse. Que debía esperar a que el coche arrancase y no sacarse la venda hasta que ello ocurriera. También América Osear Abrigo, otro testigo de