Fl\LLOS DI! LA CORTE SUPRE.\tA
03/06/1980
|
Corte Suprema de Justicia de la Nación
Tomo 341
ID: fallos_341_244
Texto del Fallo
:.'.
248
Fl\LLOS DI! LA CORTE SUPRE.\tA
A
fs.
215 obra
declaración
testimonial
Alfredo
Svodoba,
em-
pleado
de la margue
judicial
de la Ciuded
de Córdoba,
quien
re-
lató
que
desde
abril
a diciembre
de
1976 se recibieron
en varias
oportunidades
cadáveres
que
eran
entregados
por
las
fuerzas
de
seguridad
sin
ningwla
documentación.
Recordando
que
el
primer
traslado
se efectuó
en los primeros
días del mes
de abril
de 1976
y
estaba
compuesto
por
aproximadamente
unos
ochenta
cadáve-
res,
algunos
de
los
muertos
est.aban
a disposición
de ]a Justicia
Ordinaria
y se remitían
con la documentación
correspondiente,
no
así
con los
considerados
subversivos
que habían
sido
depositados
por orden
de autoridad
militar.
Las tareas
de traslado
comenzaron
a la medianoche
para
terminar
a las 03.00 y/o
04.00 horas
de
la
madrugada.
Con posterioridad.,
según se dijo, se realizaron
dos tras-
lados de cadáveres,
en condiciones
parecidas,
acotando
que
en el
último
de
éstos,
debido
a la gran
cantidad
de
muertos,
debieron
ser trasladados
en
un camión
del Ministerio
de Salud
Pública,
es-
tando
el operativo
a cargo
de un
militar,
que
se identificó
como
el Capitán
Müller.
Coinciden
con
Jo relatado
por
este
testigo
los
dichos
de va1'io's empleados
más de la margue
judicial
antes
apull-
tada,
en una
nota
que suscriben
los mismos
COIlfecha
3 de junio
de 1980 dirigida
al entonces
titular
del Poder
Ejecutivo
de la Na-
ción,
Teniente
General
Jorge
Rafael
Videla,
mediante
la
cual. le
solicitan
mejoras
laborales
en
relación
a la
insalubridad
de
las
tareas
que
venían
desarollando
en
dicho
establecimiento,
debido
a la acumulación
de cadáveres
muy
por
encima
de la' capacidad
de
almacenamiento
en
la
cámara
frigorífica,
que
producía
em~-
naciones
de gases
tóxicos
y la posible
producción
y/o
propagación
de epidemias,
más. si se tiene
presente
que
la margue
funcionaba
en el edificio
de un hospital.
A fs. 439, 441 Y 459 declararon
Juan
Benito
Albornoz,
Damian
Abelardo
Arias
y Jorge
Héclor
Pacheco,
empleados
todos
del
Ce-
menterio
de San
Vicente,
Provincia
de
Córdü:ba,
y
cuyos
relatos
'se
encuentran
contestes
en
afirmar
que
en
varias
oportunidades
se
hicieron
inhumaciones
de
cadáveres
N.N.
procedentes
de
1~
morgue
judicial
del
Hospital
de
Córdoba,
en
fechas
que
consig-
naron
los
agentes
de
dicha
nlorgue.
Dichos
restos
humanos
no