de un tablero de ajedrez
24/03/1978
|
Corte Suprema de Justicia de la Nación
PENAL
Tomo 341
ID: fallos_341_556
Voces / Materias
ROBO
Texto del Fallo
560
FALLOS DE LA CORTE SUPREl\1A
con gomas en la espalda hasta adquirir
el aspecto "de un tablero de
ajedrez";
asimismo relata que una guardia, bastante
adicta 'a las cos-
turnbres de lila patota" se entretenía
quemando a los prisioneros
con
cigarrillos y se molestaban al ver que no lloraban.
Lo corroboran
sus
compañeros
de
cautiverio
al testimoniar
ante
el Tribunal,
Abrigo
relata
que oyó cuando lo torturaban;
Tamburrini
que lo hicieron
salvajemente, que fue el más torturado
de la casa en la época en
que él estuvo; Ramella señala que lo reintegraban
a la pieza con el
cuerpo lleno de moretones, y que, en ocasion~s, irrumpió en el lugar
la guardia y lo patearon
estando en el suelo. Su padre habla de las
secuelas que tenía 'en su cuerpo
cuando lo entrevistó
en el exterior
a poco de su huida.
Durante
todo ese tiempo
fue sometido
a condiciones
inhúma-
nas de vida y alojamiento.
Todos los que pasaron
por
el lugar
las sufrieron
en circuns~
tancias
similares,
en lo que
concuerdan:
imposibilidad
de movi~
miento, despojo de vestimenta, indisponibilidad
de un lugar privado
y demás circunstancias
puestas
de manifiesto
al tratar
el caso 117.
Guillermo Marcelo Fernández
fugó de su encierro
el día 24 de
marzo de 1978.
Sus compañ~ros
de evaSlOn, su padre
y hermano
y él mismo,
las. personas
a quienes intentaron
robar
el auto, la señora
que le.
facilitó el dinero para irse, coinciden en las circunstancias
de modo,
tiempo y ,lugar de la fuga.
Irma Dora Caporali de Petecci, relata
que en la madrugada
del
24 de marzo oyó ruidos,
y con su esposo e hijos
se asomaron
y
vieron en .la calle que su automó,vil había sido empujado.
Su cón~
yuge, Simón Petecci, refiere
el hecho en términos
similares
y ase~
gura
haber
visto
cuatro
cabezas
detrás
del
mencionado
vehículo.
Corroborante
de lo antedicho
es la declaración
de Noemí Elizálde
.de Tueglo en el sentido que en la madrugada
del Viernes Santo de
1978 hubo en la zona un despliegue muy grande de soldados
y co-
menzó a circular una patrulla
de la Policía de la Provincia de Bue.
nos
Aires.