DE JUSTICIA
11/03/1983
|
Corte Suprema de Justicia de la Nación
PENAL
Tomo 341
ID: fallos_341_727
Voces / Materias
ROBO
Texto del Fallo
DE JUSTICIA
DE LA N,\CJ6N
731
tuvo
detenido
en la Cárcel
de Bahía
Blanca
(Villa Floresta)
y en
la Cárcel de Rawson
(U-6), pertenecientes
al Servicio
Penitenciario
Nacional.
El doctor Solari Yrigoyen manifestó
en la audiencia, que aproxi-
madamente
el día 2 ó 3 de septiembre
fue conducido
junto
con el
doctor
Amaya a la Cárcel de Villa Floresta,
hasta
el 11 de septiem-
bre,
en que ambos
fueron
trasladados
a la Cárcel de Rawson.
Estas
afirmaciones
fueron
.eonfirmadas
por
Alberto
Constante
Barbeito,
quien
también
estuvo
detenido
en la Cárcel
de Villa Flo- .
resta,
donde
vio a ambos
ex. legisladores,
declarando
que
fueron
trasladados
a Rawson
en la fecha_mencionada.
Por su parte, en las causas antes referidas
obran múltiples
de~
elaraeiones
de personas
detenidas
en la Cárcel .de Rawson
que dan
cuenta
acerca
de Jos castigos
a que fueron
sometidos
ambos
ex
legisladores
en dicha unidad
penitenciaria
(Ramón Horacio
Torres
Malina, fs. 205/300; Rubén Raúl Becerra,
fs. 305, causa 622-206-1976;
así como
también
las
declaraciones
prestadas
en distintas
causas
por
Néstor
Horado
Correa, Rubén
Aníbal
Bustos,
Mario
Daniel
SouWle,
Domingo
Segundo
Vargas
Sosa,
Santiago
Juan
Carrara,
Juan
Fernando
Verges, Juan Rodolfo Acuña, Rodolfo Amado Sobko,
cuyos testimonios
se agregaron
a la causa
N~ 648-210-1976).
Cabe destacar
que, desde
que fue puesto
a disposición
del Po-
der Ejecutivo
Nacional,
hasta
que el respectivo
decreto
fue declaw
rado inválido por la Corte Suprema de Justicia
de la Nación,
el 11
de marzo
de
1983 (fs. 135 del hábeas
corpus
antes
meIleionado),
nunca fue iniciado proceso
judicial
o militar alguno en su contra.
En las unidades
carcclarias
antes mencionadas
fue sometido
a
algún mecanismo
de tortura.
En efecto,
los dichos
del doctor
Solari
Yrigoyen
en este
sen-
tido se ven corroborados,
respecto
de su detencióp
en la Cárcel de
Rawson,
por todos
los
testigos
referidos
más
arriba que comparw
tieran
allí su cautiverio
con las víctimas,
quienes
declararon
que,
tanto
el doctor
Solari
Yrigoyen
cuanto
el doctor
Amaya, eran
muy