CORTE SUPREMA
Sin fecha
|
Corte Suprema de Justicia de la Nación
COMERCIAL
Tomo 341
ID: fallos_341_870
Jueces
Martínez
Voces / Materias
SEGURO
Texto del Fallo
"
874
F¡\U.OS
DE L\
CORTE SUPREMA
blica, _narrando
las
secuelas
de los graves
padecimientos
físicos
que
sufriera.
A su vez, a fs. 629, de la eausa N? 9245, instruida
ante el 'Consejo
Supremo
de las Fuerzas
Armadas
al General
de Brigada
Ramón
J.
Camps, Gustavo Caraballo,
presta
testimonio
donde refiere
que supo
que Tirnmerman,
con
quien
compartió
cautiverio,
fue
sometido
a
tormentos,
que si bien
no presenció,
pudo
inferir por el aspecto
físico del nombrado
y por otros
eomentarios.
Además,
obra el testimonio
vertido
a fs. 38, de la ya citada
causa
N? 6046, por Osva1do J. Papaleo,
quien
expresa
que en "Puesto
Vas-
co", Tirnmerman fue torturado en reiteradas oportunidades,
lo que le
consta
por haber visto cuando
éste
era sacado
de su celda,
y por
haber
eseuehado
luego sus gritos
de dolor
y quejidos.
Los de Luis
Enrique Jara (fs. 44). quien sin encontrarse
seguro afirma que cuan~
do se hallaba
detenido
y eneapuehado
mien tras prestaba
declaraeión,
pudo escuchar
los quejidos
de una persona
que seguramente
había
sido
sometida
a padecimientos
físicos.
Esto
debe
unirse
al hecho
de que el mismo
Tirnrnerrnan declara
que se le hizo escuchar
un
interrogatorio
sobre su persona dirigido
a Jara. Los de Ornar Amil~
ear
Esp6sito,
quien
detenido
en la Seeeional
de Don Boseo
y ubi-
cado en una celda cerca de la cocina, donde se llevaban a cabo las
sesiones
de tortura, escuchó
en una oportunidad,
y en
V07. alta, que
alguien
expresó
"máquina para Tjmmerman"
y posteriormente,
un
grito ahogado
de alguien
al que le ponían
algo en la boea.
Merecen ser puestos de resalto, los testimonios
de Enrique Schol~
niek, a fs. 60 y de Marta Hilda
acampo
de Gringot,
a fs. 17, de los
testimonios
de la causa citada, quienes
hacen referencia
a ciertas
y
muy sugestivas
anomalías en el puesto
caminero sito en la Avda. del
Libertador
N? 14.327 (COT. 1), de Martínez,
en los años
1976 hasta
los años 1978 y 1979, époea en que la dependeneia
fue convertida
en
un "bunker", entrada y salida de aut0!TIóviles particulares
sin chapa
identificatoria,
entrada de lujosos
vehículos
en horas nocturnas,
des-
cargas
de armas de fuego,
egreso
de gente
herida,
ruidos
de gran
intensidad
y continuidad
producido
por motores
de automóviles,
cte.