DE JUSTICIA lUCIPNAL
Sin fecha
|
Corte Suprema de Justicia de la Nación
COMERCIAL
Tomo 18
ID: fallos_18_339
Voces / Materias
BANCO
CONTRATO
IMPUESTO
Texto del Fallo
DE JUSTICIA lUCIPNAL
no os otorgado. ni emitido po.r el Banco, sinó quo representa
c:ompleta.mcnto una obligacion do particulares aceptada en
beneficio del .uanco.
6° Que por unnlogh~ puedo citarse el art. 25 de la Lef de
~r ll os de la ProYincia, rl cual oxonern al Banco do la Pro-
rincia del impuesto de ·ello ·, en sus girOl$ y en los do sus su-
cursales, y sin embargo en los documentos que acepta de los
purticnlares, requiero siempre el cumplimiento do la ley de
sellos, porque no se tratt~ do actos propios del establecimiento.
sinó d<' acto en relacion á. un particular.
7° Que lo mi:.mo debo suceder con el Banco Xacional, el
que obrando por sí propio está auLorizado para usar do la exo-
noracion de impuesto, pero en ruanern. alguna cuando contrat1'
con los particulares, 6 acepta. sus contratos, como sucede al
presente, porque si así entendiera la ley, vendría á burlarse
los legítimos derechos del F'isco, á serrir de égida de impunidad
el Unnoo Nacional, pues bastariaquc una letra 6 paguró, se des-
contllSe allí para quedar exento del pago del impuesto de sollos.
go Que adem1is y aun cuando el Bnnco Nacional, por sí
propio no estuvieru. obligarlo á pagar el impuellto do sollos,
nunca podría pretender que esta han en igual ca.'O los de mas
lirmantns do la letras, ieudo indi. pensable que so cumpliera
•
lo que manda In Ley de Sellos pum que se entregue el docu-
mento protestado á los interesados.
go Que trutt\ndoso de obligaciones á cumplir en la provin- ·
cin, la Jurisdiccion Nacional no es competente para su cono-
cimiento, y especialmente en este caso, que está directamente
regido por leyes do la prO\'ÍliCÍa y que 86 trata de salvar SUS
derechos fiscales. Por esto fallo mandando que el Banco Na-·
cional pague el impuesto de la multa que correspondo por el
doeumonto de f .... cuyo importe será destinado segun lo dis-
puesto por la ley do la materia; repónganse los sellos.
J . C. Lagos