DE JVSTICI.\ l'CACIO:'fAL
No date
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Corte Suprema de Justicia de la Nación
Tomo 19
ID: fallos_19_123
Ruling Text
DE JVSTICI.\ l'CACIO:'fAL
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otra prueba en que so funda el recusante, tampoco puede justi-
ficarse, que el Juez de Seccion haya manifestado su opinion
sobre el pleito, ni que tenga interés en su resultas; porque ese
telegrama, es de fecha anterior á la formacion del proceso y
encausamiento de 1Jon Ricardo Lopez Jordnn; y porque el in-
terl-s personal en las resultas del pleito, do que habla la ley, no
es ol interés que el recusante ntribuye injuriosamente al Juez
de Scccien en la concleunoion del procesado, por miedo á sus
Yengnnzas, 6 nl daiio que pudiera causarle, si fuese absuelto.
Noveno. Que por los términos del mismo telegram1l, se pre-
tende tambien comprobar otra de las causales de la recusacion,
la del odio 6 resentimiento del Juez contra el recusante. Que
·obre esto punto, es indudable que con las espresiones del tele-
grama, triunfo de .~/caracito et la tumba del {oragido del once
tic Abril, so designa pntcntemeute á Don Uicardo Lopez Jordan.
Que estas espresioues importa.n tanto, como llamnrlt> asesino del
flencral Urqui;a, si se tiene prosento que la fecha once de Abril
se refiere al dia del asesinato do este, y que la palabra foragido
C..'f Wl mljeüvo que se aplica á la perso11a {aci11crosa que
a11da fuera d~ ploblaclo, lluyendo de la accioll tle la jus-
ticia segun el diccionario de la lengua castellana, por la
Academia Espaiíola. Quo aunque Lopez Jordan haya sido ofi-
cialmt'ntc oalilicado de rebelde, por haberse en tres ocasiones
alzado. públicamente y en abierta hostilidad contra el Go-
hierno ~acional, no es cierto que los Poderes Públicos le
hayan dado alguna ,·cz el calificativo que envuelven las pro-
citadas palabras del telegrama. Que apreciándose la disposi-
cion de es¡,iritu que revela ese acto del Juez de Seecion, y
no obstante los peligros que ofrece la intorprctaoion del cora-
zon humano, se infiere prudentemente que hay en el Juez el odio
ó resentimiento que el recusante le atribuyo, y que pueden ar-
rastrarlo al olvido do sus d~beres.
lJécimo. Que en ese telegrama reposa igualmente la prueba