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Zonda• que babia salido media hora ante11, babh1 perdido su vapor y se encontraba parad;• en l'l camino. Al acercarse la -< Rioj11

Sin fecha | Corte Suprema de Justicia de la Nación
CSJN
Tomo 30 ID: fallos_30_570

Voces / Materias

RESPONSABILIDAD

Texto del Fallo

57 .a FALLOS DE LA SUPftEKA CORTE So dice que li teces los fogoistas bact!n solos estos viajes, nsi como los cambios de vías, y esta usercion no ha sido contrr~­ diehn. No es, pues, tan singular ni reprensible que Gomez con- fiara li Torres el gobierno de su máquina pura un viaje seme- jante. Esto escusa, li la \'ez, que Torres lo aceptara. Parece, por otra partt!, que todo se bubiem conjurado para qntt se prod ojera el ohort ue. Salía la m{tqninu « Ri~>ja • con In papclctaó ga·rm1tía de estar libre In fia, foja cincuuntu y ooho; marchaba para atrás, lo que era una inf'r<tCcion li los reglamentos, de que no era, sin embargo rrspousable el foguista; desgraciadamente ltt máq•tina " Zonda• que babia salido media hora ante11, babh1 perdido su vapor y se encontraba parad;• en l'l camino. Al acercarse la -< Rioj11 », se encontró en la imposibilidad de nlo\·ene ¡~ara etitar <>1 choque, ni siquiera de dar t silbatQ fie nlarma. Ocupado 11orres en ali- mentar el fuego, y marchando en la seguri~ad de que la vía eataba e:spedita, no oyó las señales ni las voces de alarma que apagaban el ruido del vapor. Se diría que el prinH•r f.tctor en esto accidente desgraciado es la f ~&talidad, ó en otros términos, un ctímulo do eircunstanuias impre\'istas y fatal~s. Pienso, por esto, como dije antes, que el rigor del Seiior Juez de Secoion es escesi•o. La culpa de Gomez está solo en haber abandonado su má- quina á Torres. •;n conaideracion li las circmnstancias atenuan- tos de que antes he bt~cbo mencion, y á su corta edad, partí- como que su culpa está compurgada oon el año de priaion que ba snfrido. A pesar de todo, encuentro que la responsabilidad de Torrea es mayor. Por mas que la via estutiese espedita, debió proceder con mas cautela, por lo mismo que no era maquinista. Es imper- donable se absorbiera de tal ,manera en el cuidado dd fuego, que no oyera las numerosas señales de alaro1a que de todas