DE JUSTICIA
23/03/1977
|
Corte Suprema de Justicia de la Nación
PENAL
Tomo 341
ID: fallos_341_231
Keywords / Subjects
ROBO
Ruling Text
DE JUSTICIA
DE LA NACIÓN
235
libertad
debiendo
comprometerse
a no hacer
lnención
del centro
de detención;
Jorge Alberto ~raiza,
recuperó
su libertad
aproxima-
damente el 21 de setienlbre
y le dijeron que la vida de los que aún
perm;:mecían prisioneros
dependía
de lo que dijera,
que
cualquier
cosa que hiciera se iba a pagar con la vida de los rehenes;
y Julio
César MiraIles, fue dejado
en libertad
y advertido
de que si decía
algo, hada
alguna
gestión
o relat~ba
lo vivido, las consecuencias
las
sufriría
su padre.
En
la causa
N? 8421, del Juzgado
Federal
N? 6, Secretaría
N? 16, caratulada
"CONADEP su denuncia"
a fs.
224/6, obra la declaración
de Mario César Villani, quien hizo refe-
rencia
al Hábeas
Corpus interpuesto
por
su padre
ante
el mismo
Tribunal,
en aquél
entonces
a cargo del Dr. Tarantino.
Con motivo
de dicha acción se originaron
las actuaciones
por
privación
ilegal
de la libertad
ante
el Juzgado
de Instrucción
N? 20. Aclaró q,:,e
en esta
última
causa
debió
prestar
testimonio
y decir
que nunca
había estado
desaparecido,
Esto lo hizo por haber
sido conminado
a ello por personal
de la ESMA, a cambio de lo cual le gestiona-
rían
su documento
de identidad.
En el expediente
232 del Juzgado
de Instrucción
Militar N'? 31, Juan Carlos Bau l1arró que, con pos~
terioridad
a ser puesto
en libertad,
debió
abstenerse
de recurrir
a algún tribunal
y de manifestar
nada de lo ocurrido, habida
cuen,-
ta
de que sus captores
lo habían
intimado
a ello. En el sumario
26.144 del Juzgado en lo Penal de San Isidro
(anexo 16) Juan
C.
Amoroso
expresó
que fue puesto
en libertad
el 23 de
marzo
de
1977 y luego de ello recibió visitas de personas
que se identificaban
como pertenecientes
al Ministerio del Interior.
/ Corroboran
lo exp~esto, aunque con otra modalidad,
los di~hcf~
prestados
en la audiencia
pública
ante este Tribunal
por Juan
Ra-
món Nazar, quien
expresó que el 24 de agosto de 1977 le avisaron
que iba a quedar
en libertad
junto
con otros,
por
tal motivo
un
Coronei del Ejército les habló durante
quince o veinte minutos
para
decirles que no tenían cargo alguno contra
ellos
y que hicieran
de
cuenta
que eso había
sido una página en blanco en sus vidas, que
tuvieran
cuidado al salir con lo que dijeran.
Posteriormente
lo tras-
ladaron
en. un vehículo
y lo dejaron
en libertad.
Angélica Goyene-
che narró
que le l;mbían puesto una capucha en el momento
de de~
jada
en las cercanías
de su domicilio, aclarando
que los secuestra-