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Pozo de Quilmes

No date | Corte Suprema de Justicia de la Nación
CSJN
PENAL
Tomo 341 ID: fallos_341_369

Keywords / Subjects

ROBO

Ruling Text

DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 373 Está probado además que a Alcides Antonio Chiesa se lo man- tuvo clandestinamente en cautiverio en la Brigada de Investigacio~ nes de Quilmes ("Pozo de Quilmes"), en la Comisaría de Don Bos- ca (<lPuesto Vasco") y en la Subcomisaría de Echenagucía, perte~ necientes a la Pólicía de la Provinda de Buenos Aires y que depen~ dían operacionalmente del Primer Cuerpo de Ejército. Las declaraciones de Alcides Antonio Chiesa a este respecto se ven corroboradas por las de Alberto Felipe Maly, Rubén Schell, Al- berto Cruz Lucero, Alberto Osvaldo Derman y Jorge Alberto Alle- ga, quienes. declaran haber estado en cautiverio junto con Chiesa en la Brigada .de Investigaciones de Quilmes. Por su parte, sus dichos se complementan perfectamente con los de su esposa, Norma Esther Leanza de Chiesa, en lo relativo. a las circunstancias de tiempo, lugar y modo en que fueron coloca~ dos en la misma celda, durante dos o tres días, en la Comisaría de Don Bosco ("Puesto Vasco"). También en dicho lugar declara ha- berlo visto al ingeniero Jorge Alberto Allega. A ello deben sumarse las declaraciones de su padre, quien lo fue a ver en los primeros días de agosto de 1978 a la Subcomisaría de Echenagucía, lugar en el que se hallaba detenido en el momento en que fue puesto a disposición del Poder Ejecutivo Nacional. Durante todo ese tiempo o parte 'de él se le impusieron con- diciones inhumanas de vida y alojamiento. Alcides Antonio Chiesa relató las circunstal).cias de ,su cautive~ rio. Manifestó que en "Puesto Vasco" lo encerraron en una celda muy pequeña con una pérdida de agua que lo obligó a estar tirado durante las veinticuatro horas sobre un charco, lo que le provocó una. gripe, fiebre durante bastante tiempo y asma crónico. Se refirió a la escasa cantidad y mala calidad de la comida, y a que tuvo problemas intestinales como consecuencia de ello. Espe- dalmente este extremo se halla corroQorado por idénticas aprecia- ciones de su mujer y de Alberto Osvaldo Derman.