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Mansión Seré

Sin fecha | Corte Suprema de Justicia de la Nación
CSJN
Tomo 341 ID: fallos_341_555

Jueces

García

Texto del Fallo

DE JUSTICIA DE LA. NACIÓN 559 libertad elevándose al Juzgado antedicho, que sobreseyó provisional- mente, en autos 10.973, agregados a la causa. A Guillermo Marcelo Fernández se lo mantuvo clandestinamente en cautiverio en "Mansión Seré" donde actuaba personal de la Fuerza Aérea Argentina. Ello por la descripción del lugar que efectúa, concordante con las características de la casa: una escalera ancha, de madera, que conducía al primer piso, que varias veces limpió, con aproximada- mente diez escalones luego de un descanso (oyó el bullicio de una calle con tránsito fluido, parque, árboles grandes, un camino de tie~ Tra hacia la izquierda de la casa). Escuchó claramente "Atila" en las cO:£!1unicacionesradiofónicas, oyó el ruido de ocho vagones de un tren cruzando periódicamente el paso a nivel, que identificó como el Ferrocarril Sarmiento. Avalan sus manifestaciones, las vertidas ante el Tribunal por las personas que nombra como compañeros de cautiverio, todos coincidentes, en especial al relatar su huida de la casa, Rossomano, Tamburrini y García. Da mayoi crédito a su depo- sición el hecho de que haya declarado que en ningún momento supo que torturaran a Ramella. Recuerda que hubo dos chicas detenidas, al igual que Jorge David Brid, del que relata, en forma concordante, el episodio de la orina y el zapato referido al analizar el caso 118. Añade que había en ella un reflector que, en ocasiones, utilizó para satisfacer los deseos de la guardia de jugar al "combate", que vio en la cocina platos con la insignia de la Fuerza Aérea, que dos de los integrantes de las guardias eran "Lucas" y "Tino", que designaban al grupo interrogador "la patota", a la que pertenecía "Raviol" y cuyo jefe era "Huguito". En ocasión de su cautiverio fue sometido a mecanismos de tor- tura. Ante la audiencia relata haber sufrido diversas sesiones de tor- mentos, una de ellas, que recuerda como la más terrible, consistió en aplicaciones de picana eléctrica mientras otras personas le salta- ban encima, que a raíz de ello se le fueron cayendo las uñas y que conserva marcas aún hoy. En otra oportunidad, se refiere a golpes