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DE JUSTICIA

No date | Corte Suprema de Justicia de la Nación
CSJN
Tomo 341 ID: fallos_341_631

Judges

Costa

Ruling Text

DE JUSTICIA DE L\ NACIÓN 635 Expresó Ana María Mohamed que Soria con el correr de los días comenzó a hincharse, le aparecen manchas violáceas en todo el cuerpo, delira, vomita todo lo que come, "estaba como si fuera todo agua y pieL .. ", añadiendo: "antes de entrar 'incluso escuchó un aullido desgarrador, que era de Soria, que se había caído, ya 110 se podía sostener en pie ... ". Finalmente dijo que lo sacaron del campo el 23 de noviembre y Jo Jlevaron al Hospital Militar. Esta testigo narró que otro cautivo, Acosta, que era médico ]0 atendía y le cuidaba .las heridas que se iban infectando. Al prestar declaración en la audiencia oral, Eduardo Juan Da- niel Porta sostuvo que en el caso de Soria la tortura consistió en ]a combinación de aplicaciones de picana eléctrica con golpes dados con gomas y palos. Como estuvo 'con el causante en la cuadra de hombres, observó en éste, las consecuencias de 'la tortura que le aplicaran. Se produce en forma similar a la anterior testigo, aña- diendo que al consultar con Acosta, éste le expresó que padcda de una edema renal y que iba a intentar interceder ante las autori- dades a fin de medicarlo y trasladarlo a un centro asistencial, ya que su est~do era grave. Raúl Rolando Acosta, médico de profesión, al prestar declara- ción en la audiencia sostuvo que efectivamente atendió al causante; se encontraba en muy grave estado, "tenía múltiples hematomas, es- coriaciones, y edema de ambos miembros inferiores muy marca- dos ... ". Dijo que se lo llevaron, fin!llmentc, ante el reclamo de que fuera atendido en forma urgente. Del análisis de tales elementos de convicción se desprende que los dos primeros testigos relatan lo presenciado en forma directa por elIos. Sus manifestaciones son .altamente convincentes. En cuanto a Acosta, por su condición de médico, se trata de un testigo calificado para apreciar con objetividad la gravedad de Soria, por lo que sus dichos cobran inusitada relevancia. Conjugando esta prueba testimonial con lo que surge de los informes adquiridos cn la cau~a c'n relación al fallecimiento del cau- sante, se puede afirmar, sin lugar a dudas, que César Roberto Soria