El Vesubio
Sin fecha
|
Corte Suprema de Justicia de la Nación
PENAL
Tomo 341
ID: fallos_341_657
Jueces
Martínez
Fernández
Voces / Materias
ROBO
Texto del Fallo
DE JUSTICIA
DE LA. NACIÓN
661
>-1
minado
"El Vesubio", que
dependía
ope~acionalmente
del Primer
. Cuerpo de Ejército.
Ello surge de los dichos de la víctima vertidos en la audiencia,
como también en la causa N? 1800, del Juzgado Penal N? 7, del De-
partamento
Judicial
de Morón, caratulada
"Benet,
Armando
s/de-
nuncia". En. tal sentido, Watts brinda un pormenorizado
relato acer-
ca de la forma en, que conoció el lugar de su detención, el que estaba
ubicado en la avenida Riccheri y el Camino de Cintura, inmediata-
mente contiguo al Batallón de Caballería de La Matanza, a través de
co:nversaciones que escuchó durante
los cincuenta
días en que per-
maneció
alojado
allí y de una
serie
de características
físicas
del
lugar, que una vez en libertad pudo corroborar
en los reconocimien-
tos efectuados
en la causa antes
mencionada
y en la N9 35.040, en
trámite,
ante el Juzgado de Instrucción
N9 3, que estuvo a cargo
del doctor Oliveri.
A lo largo de la audiencia
han
testimoniado
gran cantidad
de
personas
que afirman
haber
compartido
su cautiverio
con la vícti-
ma \en "El Vesubio", resultando
contestes
en cuanto a las caracterís-
ticas del centro, como asimismo en cuanto a los nombres
o apodos
de las personas
que lo dirigían.
Declaran
en tal
sentido
Ricardo
Daniel Wejcheluberg
-caso
385-,
Raúl
Eduardo
Contreras
-caso
373-,
Dora Beatriz
Garín,
el periodista
Daría
Emilio Machado, el Contador
Público
Horado
Rugo Russo -caso
366-,
Rubén Daría Martínez, quien
afirma ha.
ber estado en la "cucha"
de al lado de Watts, Faustino José Carlos
Fernández -caso
405-
y Roberto
Oscar Arrigo -caso
367-.
Está probado
que durante
su cautiverio
fue s0111etidoa algún
mecanismo
de tortura.
Al respecto,
la víctima
afirma
que al llegar al "Vesubio"
fue
introducido
en una habitación
reducida
que tenía en el medio una
camilla de pafas metálicas
y listones de madera en la parte
plana,
las paredes de la habitación
se encontraban
forradas
de télgopor, en
donde reiteradamente
fue sometido a pasajes de corriente
eléctrica.