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CASO N? 235: VILLAFLOR, RAIMUNDO ANIBAL

04/08/1979 | Corte Suprema de Justicia de la Nación
CSJN
CIVIL
Tomo 341 ID: fallos_341_840

Keywords / Subjects

QUEJA PROPIEDAD ROBO

Ruling Text

844 l:¡\LLOS DE LA CORTE SUPREl\tA CASO N? 235: VILLAFLOR, RAIMUNDO ANIBAL Debe tenerse por acreditado que el 4 de agosto de 1979,en horas de la mañana, Ralmundo Aníbal Villaflor y ,su compañera, María Eisa Martíncz, fueron privados de su libertad por un glUpO de pcr~ sonas armadas y vestidas de' civil; cuando transitaba en un rodadp de su propiedad por la localidad de Avellaneda, Provincia de Bue- nos Aires. Tal la versión suministrada por el padre del nombrado al prc. sentar recurso de hábeas corpus (registrado bajo el N? 45.394 del Juzgado de Instrucción N? 4 de esta Capital) en favor de ambos, así como de su otra hija y yerno (v. casos 233 y 234); versión ésta . que fue enriquecida al presentarse ante la CONADEP, cuando re- fiere .los dichos de su nieta, que iba en el automóvil al momento de la aprehensión y fue abandonada en ,la vía pública. Finalmente, la 'corroboran los dichos de Aníbal-Clcmente y Rolando Eliseo Villa- flor ante el Tribunal. La pertenencia del comando aprehensor así como el lugar al cual Raimundo Villa flor y María EIsa Martinez fueron conducidos, tienen una única respuesta, la Escuela de Me- cánica de 'la Armada. En efecto, aparle de la prueba referida al tratar el caso 233, que por ser común se repite en el presente, tam~ bién aquí contamos con una fotografía de María Eisa Martínez tomada en ~l interior del mencionado instituto de educación naval, ]a que fuera aportada por Víctor M. Basterra en la causa NI? 18.206 del Juzgado de Instrucción N? 30. Dicha fotografía fue oportuna. mente reconocida por su suegro y cuñado, amén de por todos quie- nes compartieron su cautiverio en dicho lugar. También debe tenerse por cie'rto que durante su secuestro tan~ to Vil,laflor como su compañera fueron sometidos a algún tipo de tormento. En el caso del nombrado, así ,lo corroboran los dichos de Enrique Mario Fukman y Lázaro Gladstein, quienes accedieron directamente a tal información, ya porque lo viet:an salir de la sala de torturas, ya porque supieran que él se encontraba dentro de ella y escucharon sus quejas. Recordemos que la así llamada "sala 13" se encontraba en el sótano próxima a los lugares donde los cautivos que eran obligados a colaborar desarrollaban sus tarcas. Otras per-