“Riva
23/02/1995
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Corte Suprema de Justicia de la Nación
CIVIL
Tomo 363
ID: fallos_363_9
Voces / Materias
CONTRATO
PENSIÓN
APELACIÓN
NULIDAD
Normas Citadas
ley 1285/58
ley 13.064
ley 19.549
ley 3959
decreto 1096/
decreto 1619/
decreto 2899/70
resolución 245
resolución
136
Texto del Fallo
FALLO DE LA CORTE SUPREMA
Buenos Aires, 23 de febrero de 1995.
Vistos los autos: “Riva S.A. c/ C.N.E.A. –Comisión Nacional de
Energía Atómica– s/ nulidad de resolución”.
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FALLOS DE LA CORTE SUPREMA
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Considerando:
1o) Que contra la sentencia de la Sala II de la Cámara Nacional de
Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal que confirmó
en lo principal la decisión de la instancia anterior –que había hecho
lugar parcialmente a la demanda– y la modificó en cuanto a la liquida-
ción de algunos rubros de la indemnización reclamada por la empresa
contratista, la Comisión Nacional de Energía Atómica dedujo el recur-
so ordinario de apelación que fue concedido a fs. 801. La recurrente
presentó su memorial a fs. 807/811 vta., que fue respondido a fs. 814/
817 por la parte actora.
2o) Que el recurso ordinario interpuesto por la demandada es for-
malmente admisible, toda vez que se trata de una sentencia definitiva
recaída en una causa en la que es parte indirecta la Nación Argentina
–habida cuenta de que la demandada es una entidad autárquica– y
que el valor cuestionado en último término, actualizado a la fecha de
la interposición de la apelación, supera el mínimo previsto por el art.
24, inciso 6o , apartado a, del decreto–ley 1285/58 y sus modificaciones
y resolución de esta Corte 1360 del 10 de septiembre de 1991.
3o) Que el tribunal a quo estimó en primer lugar que la resolución
administrativa 245 dictada el 6 de mayo de 1986 era nula por carecer
de causa. Por tanto, la Comisión Nacional de Energía Atómica había
rescindido ilegítimamente el contrato celebrado con la actora para la
realización de la obra pública denominada “AP–108: Proyecto y cons-
trucción de 68 viviendas con infraestructura y equipamiento completo
en el conjunto habitacional Plottier–Provincia del Neuquén”. Conside-
ró que las interrupciones en el avance de la obra habían sido exclusi-
vamente provocadas por circunstancias imputables a la comitente, que
la suspensión total de los trabajos en septiembre de 1985 se debió a
incumplimiento en sus obligaciones por parte de la demandada y que
la situación podía asimilarse a la resultante de la rescisión por parte
de la contratista por la paralización de la obra ante demora en los
pagos que hubiera debido efectuar la comitente (art. 53 de la ley 13.064).
La cámara confirmó la procedencia de algunos rubros que habían
sido reclamados por la actora en su escrito inicial y admitidos en el
fallo de la primera instancia, a saber, el crédito por saldos impagos, los
montos resultantes de la reliquidación de los certificados desagiados
–conforme a los decretos 1725/85, 1726/85 y 2050/85– y la devolución
de las garantías oportunamente constituidas. En cuanto al pago de
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gastos improductivos, el a quo entendió que el contrato original había
sido modificado por las renegociaciones concluidas el 27 de agosto de
1984 y el 7 de mayo de 1985, en las que la actora había formulado
renuncias a algunos derechos sin sujeción a ninguna condición. Por
tanto, la admisión de los gastos improductivos debía limitarse a los
períodos posteriores al 27 de agosto de 1984 según los términos de la
cláusula quinta de la última modificación contractual. La cámara des-
tacó también que tales gastos debían ser nuevamente liquidados, to-
mando en consideración la información que surgía de los partes de
obra. En cuanto a los costos financieros, admitió el reclamo con funda-
mento en los decretos 1618 y 1619 del año 1986. Finalmente, distribu-
yó las costas de ambas instancias, un 80% a cargo de la demandada y
un 20% a cargo de la actora.
4o) Que los agravios que plantea la Comisión Nacional de Energía
Atómica en su memorial de fs. 807/811 vta., pueden resumirse en los
siguientes: a) validez de la resolución administrativa que dispuso la
rescisión del contrato de obra pública suscripto el 18 de octubre de
1983 entre las partes en conflicto; la apelante sostiene que los in-
cumplimientos de la demandada fueron anteriores a la época crítica y
no pueden relacionarse con las causas invocadas en la rescisión; b)
falta de ponderación de la actitud asumida por la contratista, que no
aceptó el sistema de desagio fundado estrictamente en el decreto 1096/
85 y resolvió unilateralmente la disminución del ritmo de los trabajos
y más tarde la interrupción definitiva y el abandono de la obra; c)
omisión de valorar las contradicciones en las que incurre la actora,
quien inmediatamente después de concluido el contrato pretendió rea-
justes de fórmula y presentó en sede administrativa reclamos muy
superiores a los formulados en sede judicial; la conducta de Riva S.A.
configura, a juicio de la apelante, un modelo de mala fe contractual; d)
erróneo reconocimiento de mayores costos financieros; aduce que la
aplicación de los decretos 1618 y 1619 del año 1986 suponía un trámite
administrativo específico y el consentimiento de ambas partes, circuns-
tancias ajenas al sub lite; e) improcedencia del reclamo por gastos im-
productivos; la recurrente rechaza la configuración del supuesto con-
templado en el art. 54 inciso e, de la ley 13.064, dado que el contrato
fue bien rescindido por la causal señalada en la resolución 245/86, cuya
validez sostiene como agravio principal.
5o) Que los considerandos de la resolución 245/86 expresan en lo
pertinente: “Que la citada contratista (Riva S.A.) ha fundado la para-
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lización en que la C.N.E.A. habría aplicado indebidamente la conver-
sión monetaria dispuesta por el decreto No 1096/85, produciéndole en
consecuencia una disminución del precio ilegítima” ...” Que esta Insti-
tución (C.N.E.A.) se ha atenido estrictamente a lo dispuesto por los
decretos No 1096/85, 1726/85 y 2050/85, por lo que la actitud de la
contratista carece de sustento jurídico y encuadra en lo establecido
por el artículo 50, inciso e), de la ley 13.064". Corresponde, pues, veri-
ficar en las constancias del expediente judicial y del expediente admi-
nistrativo No 30.024 si los antecedentes de hecho o de derecho han
justificado el dictado del acto cuestionado.
6o) Que en primer lugar cabe destacar el permanente incumpli-
miento por parte de la comitente de su obligación de pagar en tiempo
los certificados, lo que provocó la imposibilidad de mantener el ritmo
de la obra de acuerdo con el plan contractual de trabajos. Ello fue
ampliamente reconocido por la demandada. Así, el gerente de Planta
Industrial Proyectos Agua Pesada informa el 15 de noviembre de 1984
las razones de la primera renegociación de los términos contractuales:
“Imposibilidad que tuvo C.N.E.A. desde el principio de la obra de can-
celar los certificados a su vencimiento, ni de asegurar el flujo de fon-
dos de acuerdo al plan de trabajos contractual. Falta de represen-
tatividad de la fórmula del contrato para el rubro cubierta de techos...”
(fs. 760 del expediente administrativo). Por su parte, el jefe del Depar-
tamento Obras aclara el 27 de agosto de 1984: “debido al reducido
avance de obra (11,77% al 31 de julio de 1984, habiendo transcurrido a
la misma fecha un 56% del plazo total de ejecución) motivados por los
atrasos en los pagos de los certificados de obra, se resolvió proponer la
adecuación de la curva de inversiones a la fecha real de certificación...”
(fs. 640 del expte. 30.024). En sentido coincidente, el jefe de obras res-
ponde a observaciones del Tribunal de Cuentas en estos términos: “como
se expresa a fs. 760 la renegociación se originó entre otras causas por
la falta de pago y las dificultades financieras de la C.N.E.A., que no
mantuvieron el flujo de fondos necesarios para mantener el ritmo de
inversiones programado. Tal situación no pudo ser prevista por el con-
tratista” (fs. 772 del expte. administrativo).
En estas circunstancias consta que en junio de 1985 (a raíz de la
inversión comprometida en el acta del 27 de agosto de 1984 y cumpli-
da sólo en esa oportunidad) la certificación de obra registró una
reactivación sustancial del 1,66% (fs. 575 vta. informe del perito inge-
niero; fs. 619, reconocimiento de la demandada), pero se redujo en ju-
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lio de 1985 hasta anularse completamente en octubre de ese año. Pre-
cisamente a partir de julio de 1985 la C.N.E.A. aplicó al pago de certi-
ficados de obra coeficientes de desagio que significaban una quita en el
precio de hasta el 56% del valor de la facturación, originando nueva-
mente la suspensión de los trabajos (fs. 576 y aclaración de fs. 630).
7o) Que si al irregular ritmo de la obra impuesto por los incumpli-
mientos y por la exigua inversión de la comitente –lo que motivó la
segunda renegociación suscripta el 7 de mayo de 1985– agregamos las
indebidas retenciones efectuadas por la Comisión Nacional de Ener-
gía Atómica (anexo 3–A de fs. 601 y respuesta del perito contador a la
pregunta sexta), resulta de toda evidencia que la contratista no pudo
estar en condiciones de proseguir la obra por causas que no le fueron
imputables. Se destaca que ante el pedido de fundamentos de fs. 626,
el experto aclara a fs. 684 que ha efectuado los cálculos de los coefi-
cientes de acuerdo a los decretos 1096, 1725 y 1726 del año 1985.
Aun cuando las consecuencias completas de los incumplimientos
debidos a los apremios financieros por los que atravesaba la demanda-
da, sólo pueden apreciarse con la ponderación de la prueba producida
en este litigio, no es dudoso que la causal de rescisión invocada en la
resolución 245/86 no responde a las constancias fácticas y jurídicas
que enmarcaron la relación contractual de los litigantes y que, por
ende, el acto administrativo viciado es nulo (art. 7, inciso b, y art. 14,
inciso b, de la ley 19.549) tal como han afirmado los jueces de las ins-
tancias anteriores.
8o) Que las circunstancias relatadas dan respuesta a los agravios
señalados en “a”, “b” y “c”, pues no es razonable cuestionar la buena fe
contractual de quien mantuvo normalmente el ritmo de la obra en los
primeros meses a
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