DE L\ CORTE SUPREMA
Sin fecha
|
Corte Suprema de Justicia de la Nación
Tomo 341
ID: fallos_341_414
Jueces
Ocampo
Texto del Fallo
418
FALLOS
DE L\ CORTE SUPREMA
tad
tal que le permitia
desenvolverse
con la seguridad
de no ser
interferidos
por el accionar
de ninguna
otra fuerza pública
que ac-
tuara en defensa
de las víctimas
a quienes
acechaba
e, incluso,
para
continuar
el "procedimiento"
interi'umpido.
Resulta
pues,
que
ade-
más de su invocada
pertenencia
a la Fuerza
Ejército
o de Seguridad
dependiente
de ésta, indudablemente
lo eran.
No obstante
lo expuesto,
no está probado
que con posterioridad
a dicha aprehensión,
Selma Inés Ocampo fuera
conducida
a depen-
dencias de la Dirección de Seguridad
Federal de la Policía Federal.
Aún cuando Adolfo Teodosio Ocampo afirmó
que Carlos Nicolás
Romanella
-3
quien recurrió
por su condición
de militar
en a,etivi-
dad para averiguar
lo ocurrido
con su hija-,
le había referido
que
ella se encontraba
en ese
lugar, no resulta
suficiente
para concluir
afirmativamente
al respecto,
aún cuando
ciertos
datos que dice que
el consultado
aportara,
candicen
con las características
del suceso,
tal como el no' hallazgo de armas en su poder
y la falta de resisten-
cia por parte
de ]a víctima,
pese al tiempo
que demandó
el proce-
dimiento.
Se ha demostrado
que desde esa fecha, se realizaron
gestiones
ante autoridades
en procura
de su paradero
y libertad.
Ello surge de los dichos del padre de la víctima, Adolfo T. Ocam-
po, quien
refiere
haber
presentado
cuatro
recursos
de hábeas
cor-
pus, uno de los cuales
obra
agregado
al proceso,
y haber
enviado
una carta certificada
al entonces
Presidente
de la República,
Tenien-
te General Jorge R. Videla, y las gestiones realizadas
por intermedio
de Carlos Nicolás
Romanella,
a las que ya se hiciera
referencia.
Se halla debidamente
probado,
que en ocasión
de .er
aprehen-
dida Selma
Inés
Ocampo,
le
fueron
sustraidos
diversos
objetos
de
valor.
Así se desprende
de lo declarado
por su padre, en el sentido
de
que pudo
comprobar
que había
sido sustraido
"todo
lo robable"
y
"hasta
las lamparitas
de luz"; por Horado
P. Ballester,
quien se ex-